Chihuahua, México – Derivado de su selección en la convocatoria Imágenes del Cuerpo en la Mirada del Mundo, organizada por Danzarena y Trompeta Films, Gabriel Ledón realizará una residencia artística en la Sierra Tarahumara, que tendrá lugar del 19 al 26 de abril de 2025.

Durante la residencia, acompañado con la mentoría de destacados artistas escénicos, Ledón desarrollará una primera versión site-specific en borrador de Mi nombre es jardín, una instalación escénica que incorpora elementos naturales, sonoros y visuales propios del entorno Tarahumara.
El proyecto parte de la recolección de datos y registros de fenómenos atmosféricos como vientos, sonidos del agua y texturas del paisaje, que serán procesados para construir una narrativa que refleje la interacción constante entre el cuerpo y el entorno. El proyecto explorará cómo las prácticas ancestrales y el simbolismo espiritual del territorio pueden integrarse en la propuesta escénica, ampliando su reflexión sobre el impacto humano en los espacios naturales y la crisis ecológica que ello genera.

Mi nombre es jardín propone al cuerpo como un territorio político y poético atravesado por memorias, crisis y posibilidades. La obra parte de una pregunta fundamental: ¿cómo recuperar formas sensibles de habitar el mundo en un presente marcado por la desconexión con lo natural? Desde esta premisa, el proyecto construye una experiencia donde el cuerpo se mueve, escucha y se deja afectar por su entorno. Esta investigación escénica busca visibilizar la fragilidad de los ecosistemas y las tensiones impuestas por la intervención humana, invitando a imaginar una convivencia más ética entre los cuerpos y la tierra.

Gabriel Ledón es un artista escénico interdisciplinario, director de Cuarto Fractal, plataforma de creación reconocida por su enfoque híbrido que integra danza contemporánea, teatro físico y arte sonoro. Su trabajo ha sido presentado en escenarios nacionales e internacionales, incluyendo recientemente el Festival Internacional de Teatro Zicosur (FITZA) en Antofagasta, Chile, y se distingue por su constante diálogo con la naturaleza, el cuerpo y los lenguajes tecnológicos.


